lunes, 21 de julio de 2008

Alza en las repitencias escolares

Tasa de repitencia de enseñanza media creció 50% entre 2003 y 2006

Los expertos ven con preocupación este fenómeno, que también se produce en la básica, después de una década de fuerte descenso en las cifras de reprobación.

Elizabeth Simonsen

Chile mostraba hasta hace algún tiempo con orgullo que había sido uno de los países de Latinoamérica que más había bajado las tasas de repitencia y abandono escolar. Desde la década de los '90, el número de alumnos que reprobaba la educación básica y media venía en constante descenso, pero hoy no se puede decir lo mismo.

Desde 2001 para el caso de la enseñanza básica y 2002 para la media, este motivo de orgullo nacional se está revirtiendo: si en 2001, el 2,8% de los niños reprobaba la primaria, en 2002 este número había subido a 3% y así sucesivamente, hasta llegar a 4,3% en 2006. En media, el salto ha sido más dramático: en 2001, se llegaba a 6%; al año siguiente, a 6,4%. La escalada continuó y llegó a 8,9% en 2006, esto es, casi un 50% más. Si bien todavía no se llegan a las tasas de inicio de los '90, cuando se inició el declive (eran de 12,3% en media y de 7,8 en básica); el tema preocupa.

Sobre todo por las consecuencias que tiene la repitencia y porque, según todos los estudios internacionales, ésta es el primer paso al abandono escolar. De hecho, las tasas de este abandono en enseñanza media también han experimentado un aumento, aunque de menor magnitud: pasaron de 3,9% en 2001, a 4,8% en 2006. Además, de mantenerse, un alza sostenida en el número de alumnos que reprueba el año daría cuenta de un sistema escolar ineficiente, que no logra que todos sus alumnos avancen.

Hasta ahora, los expertos en educación no han realizado ninguna investigación que dé cuenta de las razones del fenómeno, pero sí algunos se atreven a aventurar hipótesis.

Entre éstas, la más aceptada sería la influencia que ha ejercido el Simce como método para medir el rendimiento de los colegios.

Esto, porque si bien todos los niveles subieron sus tasas de reprobación, donde más se sintió el alza fue en los cursos anteriores al Simce: tercero y séptimo básico y primero medio (el test se rinde en cuarto y octavo básico y en segundo medio). En tercero, sólo el 1% de los escolares reprobaba en 2002, cuatro años más tarde lo hacía el 3,6%, es decir, la tasa casi se triplicó. En séptimo, en 2002, repetía el 4% de los alumnos; en 2006, lo hacía el 6,2%. En media, el fenómeno es similar: el 9,3% de los jóvenes repetía el primero medio en 2002; en 2005, esa tasa se elevó al 12,8%.

"Es probable que los profesores estén más preocupados de no promover a niños que tendrían un peor desempeño en el Simce del año siguiente, lo que se condice con que en este momento hay una mayor exigencia o preocupación por los resultados", dice la investigadora de la U. de Chile, Carmen Sotomayor.

Para la experta, el tema es preocupante: "Hay niños que se están quedando atrás. La nueva forma de presentación de resultados del Simce con niveles de logro, puede servir para que los profesores vean qué niños están con mayores problemas y que se instalen mecanismos de apoyo a ellos, especialmente antes de que repitan".

Coincide Alfredo Rojas, oficial de programas de la Unesco: "Una probable explicación al fenómeno es que el temor al Simce estaría produciendo un efecto no deseado, para precaverse de sacarse mal puntaje en el test, los profesores dejan a los peores alumnos un año atrás. El riesgo mayor sería que desertaran".

Pero también hay razones administrativas que explicarían el alza, por lo menos, de básica. En 2001, el Mineduc eliminó la promoción automática entre primero y segundo básico y entre tercero y cuarto básico, porque había niños que pasaban de curso sin saber leer. Las consecuencias se han trasladado a las cifras: el número de niños que repitió primero se triplicó en cuatro años (pasó de 1,5% a 4,5%) y en tercero también se sintió el impacto. Pero, como reconoce Sotomayor, el mismo decreto permite la repitencia como último recurso.

Fuente: LaTercera.cl